Lo que los diferencia de los auriculares normales
Unos auriculares para el día a día pueden servir para entrenar, pero con el movimiento y el sudor aparecen problemas: se caen, se resbalan o se estropean antes de tiempo. Los auriculares deportivos están pensados para sujetarse mejor y aguantar la humedad.
La sujeción, lo primero
Botón con aletas o ganchos. Pequeñas piezas de silicona que se apoyan en la oreja y evitan que el auricular se suelte. Muy populares para correr.
Gancho que rodea la oreja. La sujeción más firme. Ideal para deportes con saltos o movimientos bruscos.
Diadema detrás de la nuca. Une los dos auriculares con una banda. Si se suelta uno, no se pierde.
Auriculares de conducción ósea. Se apoyan delante de la oreja, sin taparla, y transmiten el sonido a través de los huesos de la cara. Dejan los oídos libres para oír el tráfico.
Prueba varias tallas de almohadillas: una almohadilla bien ajustada sujeta más y aísla mejor.
Resistencia al agua y al sudor
Fíjate en la protección IP que indica el fabricante. Es un código con dos cifras; la segunda indica la resistencia al agua.
- Un 4: soporta salpicaduras y sudor. Suficiente para el gimnasio.
- Un 5 o 6: soporta chorros de agua. Bien para correr bajo la lluvia.
- Un 7 u 8: soporta inmersión. Necesario para nadar, aunque para nadar existen modelos específicos con memoria interna, porque el bluetooth no funciona bajo el agua.
Seguridad al aire libre
Si corres o vas en bici por la calle, necesitas oír lo que pasa a tu alrededor. Busca auriculares con modo de sonido ambiente, que deja pasar los ruidos exteriores, o modelos que no tapen el oído. Recuerda que la normativa de tráfico prohíbe llevar auriculares conectados mientras conduces cualquier vehículo, incluida la bicicleta.
Batería y estuche
Comprueba cuántas horas dura una carga y cuántas cargas extra ofrece el estuche. Para entrenar una hora al día suele bastar con lo que ofrecen la mayoría. Si haces rutas largas, como maratones o salidas en bici de varias horas, mira con más atención la autonomía de cada auricular.
Controles
Los controles táctiles pueden activarse sin querer al colocarse el gorro o al secarse el sudor. Los botones físicos son más fiables con las manos mojadas o con guantes.
Cuidados para que duren
- Sécalos con un paño después de entrenar antes de guardarlos en el estuche.
- Limpia las almohadillas con regularidad; se pueden lavar con agua y jabón suave si son de silicona.
- No los cargues mojados.
- Guarda el estuche lejos del sol y del calor del coche.
Según tu deporte
- Correr: sujeción firme con aletas o gancho, resistencia al sudor y sonido ambiente para la calle.
- Gimnasio: cualquier modelo que no se caiga al saltar; la cancelación de ruido ayuda a concentrarse.
- Ciclismo: auriculares abiertos o de conducción ósea solo para entrenar en rodillo; en carretera, sin auriculares.
- Senderismo: batería larga y un oído siempre libre para escuchar el entorno.
- Natación: modelos sumergibles con memoria interna.
En resumen
Elige la sujeción según tu deporte, una protección frente al agua adecuada y, si entrenas al aire libre, un modo de sonido ambiente o auriculares abiertos para tu seguridad. Más en auriculares.
¿Puedo nadar con auriculares bluetooth?
El bluetooth no funciona bien bajo el agua. Para nadar se usan modelos sumergibles con la música guardada en el propio auricular.
¿Los auriculares de conducción ósea suenan bien?
Suenan correctamente para música y podcasts, aunque con menos graves y aislamiento que los que se meten en el oído. Su ventaja es la seguridad.
¿Cancelación de ruido para correr por la calle?
No es recomendable: te aísla del tráfico. Úsala solo en interiores, como el gimnasio.