La hidratación, lo primero
En una excursión puedes prescindir de muchas cosas, pero no del agua. La deshidratación causa cansancio, dolor de cabeza y calambres, y aumenta el riesgo de golpe de calor. Llevar suficiente agua y beber a menudo es la base de cualquier salida al campo.
¿Cuánta agua llevar?
Depende de la temperatura, de la duración, del esfuerzo y de si hay fuentes fiables en el camino. Como orientación aproximada para una ruta de senderismo:
- Día fresco y ruta corta: algo más de un litro por persona.
- Día caluroso o ruta larga: dos litros o más por persona.
- Con niños o mascotas: suma su parte.
No confíes en encontrar fuentes: muchas se secan en verano o no tienen agua apta para el consumo.
Botellas rígidas de plástico
Ligeras, baratas y resistentes. Busca las que indiquen que no contienen bisfenol A y que se puedan lavar bien, con boca ancha.
Botellas de acero inoxidable
Muy duraderas y sin sabor. Las de doble pared mantienen el agua fría o caliente durante horas, aunque pesan más. Ideales para el día a día y para excursiones en verano o en invierno.
Botellas de aluminio
Ligeras y resistentes. Suelen tener un recubrimiento interior; evita golpearlas con fuerza para no dañarlo.
Botellas y bolsas plegables
Ocupan muy poco cuando están vacías. Útiles como reserva o para llenar en una fuente y transportar al campamento. Menos resistentes a los golpes.
Bolsas de hidratación
Una bolsa flexible que va dentro de la mochila con un tubo que llega a la boca.
- Ventajas: bebes sin parar ni quitarte la mochila, lo que anima a hidratarte a menudo.
- Inconvenientes: no ves cuánta agua queda y su limpieza requiere más cuidado.
Muchas mochilas tienen un compartimento y una salida para el tubo.
Agua de fuentes y ríos
El agua de fuentes no controladas, ríos y arroyos puede contener microorganismos que causan problemas digestivos, aunque parezca limpia. Si necesitas usarla, trátala con un filtro, con pastillas potabilizadoras o hirviéndola. Tienes más detalles en nuestra guía sobre potabilizar agua en la montaña dentro de la sección de hidratación.
Bebidas con sales
En días de mucho calor o rutas largas, además de agua, pierdes sales minerales con el sudor. Una bebida isotónica o unas sales de rehidratación pueden ayudar. Para recorridos cortos, el agua es suficiente.
Limpieza: evita malos olores y bacterias
- Lava las botellas con agua caliente y jabón después de cada salida, con un cepillo de botellas.
- Deja que sequen boca abajo y abiertas.
- Para bolsas de hidratación, existen cepillos para el tubo y pastillas de limpieza. Sécalas bien antes de guardarlas.
- Si solo llevas agua, limpiarlas es fácil. Las bebidas azucaradas dejan residuos que favorecen las bacterias.
Consejos prácticos
- Bebe pequeños sorbos con frecuencia, sin esperar a tener sed.
- Lleva el agua en los bolsillos laterales o en la bolsa de hidratación para tenerla siempre a mano.
- En verano, congela una botella la noche anterior: tendrás agua fría durante horas.
- Reparte el agua entre dos recipientes: si uno se pierde o se rompe, no te quedas sin nada.
En resumen
Calcula el agua según el calor y la duración, lleva más de la que creas necesaria, elige recipientes resistentes y fáciles de limpiar, y trata el agua de fuentes no controladas. Más en hidratación.
¿Puedo rellenar las botellas de agua de un solo uso?
Pueden reutilizarse algunas veces, pero se deterioran y son difíciles de limpiar bien. Es mejor una botella reutilizable pensada para ello.
¿Por qué mi botella huele mal?
Por restos y humedad. Lávala con agua caliente y bicarbonato o vinagre, aclara bien y deja secar abierta.
¿La bolsa de hidratación da sabor al agua?
Las nuevas pueden tener un ligero sabor al principio. Lávala antes de usarla y no guardes bebidas distintas del agua durante mucho tiempo.