Para qué la quieres
Una cámara de vigilancia doméstica puede servir para ver qué ocurre en casa cuando no estás, vigilar a una mascota, comprobar que los niños llegan del colegio o disuadir a posibles intrusos. Según el uso, necesitarás un tipo de cámara u otro.
Interior o exterior
- Cámaras de interior: pequeñas y discretas, se colocan sobre un mueble o en la pared. Muchas permiten hablar a través de ellas, útil con mascotas.
- Cámaras de exterior: resistentes a la lluvia y al polvo, con visión nocturna de mayor alcance. Se instalan en fachadas, jardines o garajes.
Comprueba el código de protección frente al agua si va a estar al aire libre.
Funciones importantes
Resolución. Una calidad de imagen media-alta permite reconocer caras y detalles. Una resolución muy baja hace que las grabaciones sirvan de poco.
Visión nocturna. Imprescindible si quieres vigilar de noche. Algunas cámaras graban en color con poca luz gracias a un pequeño foco.
Detección de movimiento. La cámara avisa al móvil cuando detecta algo. Las que distinguen personas de animales o coches evitan muchas alertas falsas.
Audio bidireccional. Permite escuchar y hablar. Práctico con mascotas o para hablar con un repartidor.
Dónde se guardan las grabaciones
- En una tarjeta de memoria dentro de la cámara: sin cuotas, pero si roban la cámara, se pierden las imágenes.
- En la nube: accesibles desde cualquier lugar y a salvo si roban la cámara, pero suele requerir una suscripción.
- En un grabador doméstico: varias cámaras graban en un aparato central. Más habitual en instalaciones grandes.
Seguridad de la propia cámara
Una cámara mal protegida puede ser vista por desconocidos. Para evitarlo:
- Cambia la contraseña que trae de fábrica y usa una contraseña segura.
- Activa la verificación en dos pasos en la aplicación si existe.
- Mantén el firmware y la aplicación actualizados.
- Elige marcas que publiquen actualizaciones de seguridad.
- Desactiva el acceso remoto si no lo necesitas.
Lo que dice la ley sobre grabar
Grabar el interior de tu propia vivienda para uso personal está permitido. Pero hay límites importantes:
- No grabes la vía pública ni las propiedades de los vecinos. Las cámaras exteriores deben enfocar solo tu propiedad; si captan inevitablemente una parte mínima de la calle, debe ser lo imprescindible.
- Zonas comunes de la comunidad: grabar rellanos, portales o garajes compartidos requiere normalmente un acuerdo de la comunidad de propietarios y cumplir la normativa de protección de datos.
- Personas que trabajan en casa: si hay una persona empleada en el hogar, debe estar informada de la existencia de cámaras, y nunca se pueden instalar en zonas de intimidad como baños o dormitorios.
- Cartel informativo: si grabas espacios donde pueden estar terceras personas, puede ser necesario un cartel que lo indique.
Ante la duda, consulta la información de la Agencia Española de Protección de Datos sobre videovigilancia.
Respeta la intimidad en casa
Habla con las personas con las que convives antes de instalar cámaras, especialmente en espacios compartidos. Desactiva las cámaras interiores cuando estéis en casa si no son necesarias; muchas permiten hacerlo automáticamente.
En resumen
Elige cámara de interior o exterior según el uso, con buena imagen, visión nocturna y detección inteligente; decide si grabas en tarjeta o en la nube; protégela con contraseñas y actualizaciones; y respeta los límites legales. Más en seguridad del hogar.
¿Puedo grabar con audio?
La grabación de sonido es más invasiva para la privacidad. En el interior de tu casa para uso personal es posible, pero evita captar conversaciones de terceros.
¿Necesito wifi?
La mayoría de cámaras domésticas usan wifi para enviar alertas y vídeo al móvil. Comprueba que la señal llegue bien al lugar de instalación.
¿Las cámaras falsas disuaden?
Pueden tener algún efecto disuasorio, pero no graban nada. No sustituyen a una cámara real ni a una buena cerradura.