Más importante de lo que parece
El comedero y el bebedero se usan varias veces al día, todos los días. Un recipiente inadecuado puede hacer que tu mascota beba poco, coma demasiado rápido o acumule bacterias. Elegir bien y limpiar a menudo es una forma sencilla de cuidar su salud.
Materiales
Acero inoxidable. Resistente, fácil de limpiar e higiénico. Es la opción más recomendada para el día a día. Busca modelos con base antideslizante.
Cerámica. Pesada y estable, ideal para mascotas que empujan el cuenco. Debe estar esmaltada para uso alimentario y sin grietas, donde se acumulan bacterias.
Plástico. Barato y ligero, pero se raya con facilidad y en las rayas se acumula suciedad. Algunas mascotas desarrollan irritaciones en la barbilla. Mejor evitarlo como recipiente principal.
Vidrio templado. Higiénico y bonito, aunque más frágil.
Tamaño y forma
- Perros de hocico largo: cuencos hondos.
- Perros y gatos de hocico chato: cuencos poco profundos y anchos, o inclinados.
- Gatos: muchos prefieren cuencos anchos y planos en los que sus bigotes no rocen los bordes.
- Perros de orejas largas: cuencos estrechos y altos para que no metan las orejas en la comida.
Comederos lentos
Tienen relieves o laberintos que obligan a comer más despacio. Son útiles para perros glotones que engullen la comida en segundos, lo que puede causar vómitos o molestias digestivas. Algunos juguetes dispensadores convierten la comida en un juego y estimulan la mente.
Comederos elevados
Pueden ser cómodos para perros grandes o mayores con problemas articulares. Su uso para prevenir problemas digestivos no está claro y en algunos casos se desaconseja. Consulta con tu veterinario si tienes dudas.
Bebederos y fuentes
El agua fresca y limpia debe estar siempre disponible.
- Cuencos de agua: sencillos y fáciles de limpiar. Coloca varios en distintos lugares de la casa.
- Fuentes de agua: el agua en movimiento atrae a muchos gatos, que tienden a beber poco. Tienen filtros que hay que cambiar y deben limpiarse a fondo con regularidad.
Coloca el agua lejos de la comida y, en el caso de los gatos, también lejos del arenero.
Comederos automáticos
Dispensan raciones a horas programadas. Útiles si pasas muchas horas fuera o para repartir la comida en varias tomas. Comprueba que funcionen bien antes de confiarles la alimentación y no los uses como sustituto de la atención diaria.
Limpieza
- Cuenco de comida: lávalo con agua caliente y jabón después de cada comida, sobre todo si das comida húmeda.
- Cuenco de agua: cambia el agua a diario y lávalo al menos cada pocos días.
- Fuentes: desmóntalas y limpia todas sus piezas según las instrucciones, y cambia el filtro cuando toque.
La capa viscosa que aparece en los cuencos son bacterias: no basta con rellenar el agua.
Dónde colocarlos
En un lugar tranquilo, sin corrientes y donde no les molesten. Con varias mascotas, cada una debería tener su propio comedero para evitar conflictos.
Para viajes y paseos
Un cuenco plegable de silicona o una botella con bebedero integrado permiten dar agua a tu perro en cualquier sitio. En verano, llévalos siempre en los paseos largos.
En resumen
Acero inoxidable o cerámica para el día a día, forma adecuada a su hocico, comedero lento si come demasiado rápido, agua fresca siempre y limpieza frecuente. Más en alimentación de mascotas.
¿Puedo meter los cuencos en el lavavajillas?
Los de acero y muchos de cerámica, sí. Revisa las indicaciones del fabricante.
¿Por qué mi gato no bebe del cuenco?
Puede que el cuenco esté cerca de la comida o del arenero, que el agua no esté fresca o que prefiera agua en movimiento. Prueba a cambiar la ubicación o una fuente.
¿Cuánta agua debe beber?
Depende de su tamaño, actividad, temperatura y tipo de alimentación. Si notas que bebe mucho más o mucho menos de lo habitual, consulta con tu veterinario.