El filtro, más importante de lo que parece
En las cafeteras de goteo y en los métodos de filtro manual, el filtro decide qué pasa a tu taza. Además de separar los posos, retiene o deja pasar los aceites naturales del café, y eso cambia el sabor y la textura.
Filtros de papel
Cómo es el café: limpio, claro y sin posos. El papel retiene la mayoría de aceites y partículas finas.
Ventajas:
- Café muy limpio y con los aromas bien definidos.
- Cómodos: se tiran con los posos.
- Algunos estudios señalan que retienen parte de unos compuestos del café que pueden elevar el colesterol, algo a tener en cuenta si tomas mucho café.
Inconvenientes:
- Hay que comprarlos continuamente.
- Pueden dar sabor a papel si no se aclaran.
Blanqueados o sin blanquear: los filtros blancos suelen tener menos sabor a papel; los marrones, sin blanquear, conviene aclararlos bien antes de usarlos.
Truco: aclara siempre el filtro de papel con agua caliente antes de poner el café. Elimina el sabor a papel y precalienta la cafetera.
Filtros metálicos
Cómo es el café: con más cuerpo y textura, porque dejan pasar los aceites y algunas partículas finas.
Ventajas:
- Reutilizables durante años: menos residuos y ahorro a largo plazo.
- Café con más cuerpo y sabor intenso.
Inconvenientes:
- Algo de poso en el fondo de la taza.
- Hay que limpiarlos bien para que los aceites no se vuelvan rancios.
Filtros de tela
Cómo es el café: a medio camino entre el papel y el metal. Limpio pero con algo más de cuerpo.
Ventajas:
- Reutilizables.
- Sabor equilibrado y textura sedosa.
Inconvenientes:
- Requieren más cuidados: lavarlos con agua caliente sin jabón perfumado, mantenerlos húmedos o secarlos bien para evitar olores.
- Con el tiempo se manchan y hay que sustituirlos.
Tamaño y forma
Cada cafetera necesita un filtro de un tamaño y forma concretos: cónicos, de fondo plano, en forma de cesta. Comprueba qué filtro usa tu cafetera antes de comprarlos. Un filtro de tamaño incorrecto puede desbordarse o dejar pasar café sin filtrar.
¿Cuál elegir?
- Si buscas un café limpio y aromático: papel.
- Si prefieres un café con cuerpo y quieres evitar residuos: metálico.
- Si quieres un punto intermedio y no te importa el cuidado: tela.
Muchas personas tienen dos tipos y los alternan según el café o el momento.
Limpieza de los filtros reutilizables
- Aclara el filtro justo después de usarlo.
- Lávalo con agua caliente; para el metal, puedes usar jabón suave y un cepillo.
- Cada cierto tiempo, déjalo en remojo en agua con un poco de bicarbonato para eliminar aceites acumulados.
- Sécalo bien antes de guardarlo.
Sostenibilidad
Los filtros de papel usados y los posos pueden ir al contenedor orgánico o al compost. Los reutilizables reducen residuos, pero requieren agua y jabón para su limpieza.
Cómo hacer tu propia cata
Prepara el mismo café, con la misma cantidad y molienda, primero con un filtro de papel y después con uno metálico. Sírvelos en dos tazas iguales y pruébalos cuando se hayan templado un poco. Fíjate en la textura en la boca, en la claridad del sabor y en el aroma. Es la forma más rápida de descubrir qué estilo prefieres.
En resumen
Papel para un café limpio y aromático, metal para más cuerpo y menos residuos, tela para un equilibrio entre ambos. Elige el tamaño correcto y limpia bien los reutilizables. Más en filtros de café.
¿Puedo usar un filtro metálico en mi cafetera de goteo?
Muchas cafeteras de goteo admiten filtros permanentes. Comprueba el tamaño y la forma.
¿Por qué mi café sabe a papel?
Probablemente porque no aclaraste el filtro antes de usarlo. Pásale agua caliente antes de poner el café.
¿Cada cuánto cambio el filtro de tela?
Cuando esté muy manchado, huela mal o el café empiece a pasar muy lento.