Por qué merecen la pena
Cambiar la pantalla de un móvil o la tapa trasera de cristal puede costar una parte importante de lo que pagaste por él. Una funda y un protector cuestan muy poco en comparación y evitan la mayoría de daños del día a día: caídas desde el bolsillo, roces con las llaves o golpes contra la mesa.
No se trata de convertir el móvil en un ladrillo, sino de elegir la protección adecuada para tu forma de usarlo.
Tipos de funda
Funda de silicona o plástico flexible. Ligera, fina y barata. Protege de arañazos y de golpes leves. Es suficiente para quien cuida el móvil y rara vez se le cae.
Funda rígida con bordes reforzados. Combina una parte dura con esquinas que absorben golpes. Es la opción equilibrada para la mayoría: protege bien sin añadir demasiado volumen.
Funda resistente o de uso intensivo. Varias capas y bordes gruesos. Pensada para trabajos manuales, deporte al aire libre o niños. Abulta y pesa más.
Funda tipo libro o cartera. Cubre también la pantalla y suele tener hueco para tarjetas. Protege mucho, pero resulta incómoda para hacer fotos o contestar rápido.
Qué fijarse en una funda
- Bordes elevados: que la funda sobresalga un poco por delante de la pantalla y alrededor de la cámara. Así, si el móvil cae boca abajo, el cristal no toca el suelo.
- Botones y huecos bien hechos: los botones deben pulsarse con facilidad y los huecos coincidir con altavoces, micrófonos y puerto de carga.
- Compatibilidad con la carga inalámbrica: las fundas muy gruesas o con piezas metálicas pueden impedirla.
- Agarre: una funda que no resbala reduce las caídas más que cualquier refuerzo.
Protector de pantalla
Cristal templado. Es el más recomendable. Se siente como la pantalla original y, si recibe un golpe, muchas veces se rompe el protector en lugar de la pantalla.
Protector de plástico o película. Más fino y barato, protege de arañazos pero poco de golpes.
Protectores con filtro de privacidad. Oscurecen la pantalla vista de lado para que nadie lea lo que haces en el transporte público. Reducen algo el brillo.
Comprueba que el protector sea compatible con tu modelo exacto y que no interfiera con el lector de huellas si está bajo la pantalla. Y combínalo con la funda: algunos protectores se levantan por los bordes si la funda los presiona.
Cómo colocar el protector sin burbujas
- Lávate las manos y limpia la pantalla con el paño húmedo y luego el seco que suelen incluir.
- Retira el polvo con la pegatina que acompaña al protector.
- Alinea primero con los huecos del altavoz y la cámara frontal.
- Apoya el protector y presiona desde el centro hacia los bordes.
- Si queda alguna burbuja pequeña, empújala hacia el borde con una tarjeta.
Hazlo en un sitio con poco polvo; el baño después de una ducha caliente es un truco clásico.
Cuidados y limpieza
Quita la funda de vez en cuando y limpia el móvil y el interior de la funda: el polvo atrapado puede rayar la carcasa. Las fundas transparentes amarillean con el tiempo; es normal y no afecta a la protección.
En resumen
Para la mayoría, una funda rígida con bordes reforzados y un protector de cristal templado son la mejor combinación. Si trabajas con las manos o tienes niños, sube a una funda resistente. Más accesorios en accesorios de tecnología.
¿El protector de pantalla empeora la sensibilidad táctil?
Uno de buena calidad y bien colocado apenas se nota. Si tu móvil tiene un modo para protectores de pantalla, actívalo.
¿Cada cuánto cambio el protector?
Cuando esté rajado, muy rayado o empiece a levantarse por los bordes. Un protector roto ya no protege.
¿Las fundas impiden que el móvil se caliente?
Las muy gruesas pueden retener algo de calor. Si el móvil se calienta mucho al cargar o jugar, quítale la funda en esos momentos.