Poco mantenimiento, pero constante
Una instalación de placas solares no tiene piezas móviles y puede funcionar muchos años con un mantenimiento sencillo. Aun así, el polvo, la suciedad, las hojas o los excrementos de aves reducen la producción, y conviene revisar la instalación de vez en cuando para detectar problemas a tiempo.
Vigila la producción
La mejor herramienta de mantenimiento es la aplicación de monitorización del inversor. Acostúmbrate a mirarla de vez en cuando:
- Compara la producción con la de días de sol similares.
- Fíjate en caídas bruscas sin motivo aparente.
- Revisa si aparecen mensajes de error.
Una bajada de producción en días soleados puede indicar suciedad, sombras nuevas o una avería.
Limpieza
¿Cada cuánto? Depende de la zona. En lugares con lluvia frecuente, la propia lluvia limpia las placas en buena parte. En zonas secas, con polvo, cerca del campo, de obras o de la costa, conviene limpiarlas con más frecuencia, por ejemplo una o dos veces al año, o cuando notes suciedad visible.
¿Cómo?
- Con agua y un cepillo suave o una esponja.
- Sin productos abrasivos ni detergentes agresivos, que pueden dañar el recubrimiento.
- Sin agua a presión, que puede dañar las juntas.
- Mejor a primera hora o al atardecer: con las placas calientes, el agua fría puede provocar choques térmicos y se evapora rápido dejando marcas.
La seguridad, lo primero
Subir a un tejado es peligroso. Si las placas están en un tejado inclinado o alto:
- No subas sin medidas de seguridad adecuadas.
- Contrata una empresa de mantenimiento o al instalador.
- Existen cepillos con pértiga que permiten limpiar desde abajo en algunos casos.
Nunca pises las placas ni apoyes peso sobre ellas: pueden aparecer microfisuras que reducen la producción.
Revisiones periódicas
Una revisión anual o cada pocos años por parte de un profesional puede incluir:
- Estado de las placas: grietas, manchas o deformaciones.
- Estructura y anclajes: que no estén sueltos ni oxidados.
- Cableado y conectores: que no estén dañados ni expuestos.
- Inversor: funcionamiento y ventilación.
- Protecciones eléctricas del cuadro.
Sombras nuevas
Con los años pueden aparecer sombras que no había: árboles que crecen, una antena nueva o un edificio cercano. Una sombra en parte de una placa puede reducir la producción de todo el conjunto en algunas instalaciones. Pódalos si están en tu propiedad o consulta con el instalador soluciones como optimizadores.
Señales de avería
- Producción cero en un día de sol.
- Errores en el inversor.
- Una caída repentina e importante de producción.
- Daños visibles tras una tormenta o granizo.
Ante cualquiera de ellas, contacta con tu instalador.
Seguro y garantía
Comprueba si tu seguro de hogar cubre las placas frente a daños por tormentas, granizo o robo. Guarda la documentación de la instalación y las garantías de placas e inversor.
Calendario sencillo de mantenimiento
- Cada semana o cada mes: un vistazo a la aplicación para comparar la producción.
- Tras tormentas fuertes o granizo: revisión visual desde el suelo y comprobar que no hay errores.
- Una o dos veces al año: limpieza si hay suciedad visible, sobre todo antes del verano.
- Cada pocos años: revisión completa por un profesional, incluidas las protecciones eléctricas.
En resumen
Vigila la producción en la aplicación, limpia las placas con agua y cepillo suave cuando estén sucias, evita subir al tejado sin seguridad y haz revisiones periódicas con un profesional. Más en paneles solares.
¿La suciedad reduce mucho la producción?
Depende de la cantidad. Una capa ligera de polvo apenas influye; la suciedad acumulada o las hojas pueden reducirla de forma notable.
¿Puedo usar el limpiacristales?
No es recomendable. Agua y, si hace falta, un jabón muy suave son suficientes.
¿Afecta la nieve?
Cubre las placas y detiene la producción hasta que se derrite. No intentes quitarla subiendo al tejado.