¿Por qué un sobremesa?
Frente a un portátil, el ordenador de sobremesa ofrece más potencia por el mismo dinero, una pantalla y un teclado más cómodos y la posibilidad de ampliar y reparar piezas con facilidad. A cambio, no se mueve de la mesa. Si no necesitas llevarte el ordenador a ningún sitio, suele ser la opción más rentable.
Formatos
- Torre: el clásico. Más espacio para ampliaciones y mejor refrigeración.
- Mini PC: muy pequeño, cabe detrás del monitor. Ideal para ofimática, navegación y multimedia. Menos ampliable.
- Todo en uno: el ordenador va integrado en la pantalla. Ocupa poco y tiene pocos cables, pero es más difícil de reparar y ampliar.
Lo que importa por dentro, sin tecnicismos
Procesador. Es el cerebro. Para navegar, ofimática y videollamadas basta con uno de gama media de generaciones recientes. Para edición de vídeo o juegos exigentes, conviene subir de gama.
Memoria RAM. Permite tener muchas cosas abiertas a la vez sin que el ordenador se ralentice. Hoy, 16 GB es una cantidad cómoda para casi todo; 8 GB se queda justo con muchas pestañas del navegador.
Almacenamiento. Busca siempre un SSD como disco principal: el sistema arranca en segundos y los programas se abren rápido. Si necesitas mucho espacio, se puede añadir un segundo disco más adelante.
Tarjeta gráfica. Solo es imprescindible para jugar, editar vídeo o trabajos de diseño 3D. Para el resto, la gráfica integrada en el procesador es suficiente.
Según tu uso
Ofimática, navegar y estudiar. Un mini PC o una torre sencilla con 16 GB y SSD.
Fotografía y edición de vídeo ocasional. Procesador de gama media-alta, 16 o 32 GB y SSD amplio.
Juegos. Prioriza la tarjeta gráfica y un buen sistema de refrigeración. Tienes una guía sobre qué hace cada componente en nuestra sección de PC gaming.
No olvides el resto
- Monitor, teclado y ratón: si no los tienes, inclúyelos en el presupuesto. Un buen monitor mejora más tu día a día que unos puntos más de potencia.
- Conexión wifi o por cable: comprueba que tenga wifi si no puedes conectarlo por cable al router.
- Puertos: suficientes USB, alguno en la parte delantera, y las salidas de vídeo que necesita tu monitor.
- Sistema operativo: comprueba si viene incluido; si no, tendrás que añadir su coste.
Montado o por piezas
Comprar un ordenador ya montado es cómodo y tiene garantía conjunta. Montarlo por piezas permite elegir cada componente y ahorrar, pero requiere conocimientos y tiempo. Muchas tiendas ofrecen el montaje de piezas elegidas por ti.
Cuidados
Mantén las rejillas de ventilación libres, limpia el polvo cada pocos meses con aire a presión y no coloques la torre en un hueco cerrado del mueble.
Errores frecuentes al comprar
- Fijarse solo en el procesador y aceptar un disco duro lento como disco principal.
- Pagar por una tarjeta gráfica potente que nunca se va a usar.
- Olvidar el presupuesto del monitor, el teclado y el ratón.
- Comprar una fuente de alimentación muy básica en equipos potentes: es la pieza que alimenta a todas las demás.
En resumen
Para la mayoría, un sobremesa con procesador de gama media, 16 GB de RAM y SSD es más que suficiente. Añade tarjeta gráfica solo si juegas o editas vídeo. Más en ordenadores.
¿Merece la pena ampliar la RAM de un ordenador antiguo?
A menudo sí: es una mejora barata que alivia la lentitud. Cambiar el disco duro por un SSD es la otra gran mejora.
¿Cuántos años debería durar?
Con un uso doméstico y algo de mantenimiento, muchos años. Las piezas se pueden ir mejorando.
¿Necesito antivirus?
Los sistemas operativos actuales incluyen protección básica que, bien actualizada, es suficiente para la mayoría. Lo más importante es actualizar y desconfiar de enlaces y archivos sospechosos.