Por qué arañan los gatos
Arañar no es un capricho ni una travesura. Los gatos lo hacen para cuidar sus uñas, estirarse, marcar su territorio con el olor de las almohadillas y liberar tensión. Si no tienen dónde hacerlo, usarán el sofá, las cortinas o la alfombra. Un rascador adecuado es tan necesario como el arenero.
Tipos de rascador
Poste vertical. El clásico tubo forrado de cuerda sobre una base. Debe ser lo bastante alto para que el gato se estire por completo y muy estable.
Rascador horizontal. Una plancha de cartón, cuerda o alfombra en el suelo. Hay gatos que prefieren arañar en horizontal, sobre todo los que eligen la alfombra.
Rascador inclinado. A medio camino entre los dos. Gusta a muchos gatos.
Árbol o torre. Combina varios postes, plataformas, escondites y camas. Además de arañar, ofrece altura, un lugar para observar y para descansar. Ideal para gatos de interior.
Rascadores de pared o esquina. Ocupan poco y protegen zonas concretas, como la esquina del sofá.
Materiales
- Cuerda de sisal: el más resistente y popular.
- Cartón corrugado: muy atractivo para muchos gatos, barato, aunque se desgasta rápido y deja restos.
- Alfombra o moqueta: algunos gatos lo aceptan, pero puede confundirles y animarles a arañar las alfombras de casa.
- Madera: algunos gatos disfrutan arañando troncos o tablas.
Si no sabes qué prefiere tu gato, observa qué araña ahora: si es el sofá, ofrécele un poste vertical; si es la alfombra, uno horizontal.
La estabilidad lo es todo
Si el rascador se mueve o se cae cuando el gato lo usa, se asustará y no volverá a acercarse. Busca bases anchas y pesadas, y en los árboles altos, anclaje a la pared.
Dónde colocarlo
La ubicación es la clave del éxito:
- Junto a lo que ya araña: si araña el sofá, pon el rascador al lado.
- Cerca de donde duerme: los gatos suelen estirarse y arañar al despertar.
- En zonas de paso y visibles: arañar también es marcar territorio; prefieren lugares importantes de la casa, no rincones escondidos.
Con varios gatos, coloca varios rascadores en distintas zonas.
Cómo animarle a usarlo
- Frota un poco de hierba gatera sobre el rascador.
- Juega con una caña o una pluma alrededor del poste para que lo arañe al perseguirla.
- Prémiale con una golosina o una caricia cuando lo use.
- Nunca le cojas las patas para obligarle a arañar: le resultará desagradable.
- Si araña un mueble, no le grites: llévale con calma al rascador y cubre temporalmente la zona del mueble con una manta o cinta de doble cara.
Cuidado de las uñas
Aunque use el rascador, revisa sus uñas de vez en cuando, sobre todo en gatos mayores o poco activos, en los que pueden crecer en exceso. Si no sabes cortarlas, pide a tu veterinario que te enseñe.
Lo que nunca debes hacer
La extirpación de las uñas no es una solución: es una mutilación dolorosa que la normativa de bienestar animal no permite con fines estéticos o de comodidad. Un buen rascador resuelve el problema.
En resumen
Elige el tipo según cómo araña tu gato, prioriza la estabilidad y el sisal o el cartón, colócalo junto a lo que ya araña y cerca de donde duerme, y anímale con juego y premios. Más en gatos.
¿Cuántos rascadores necesito?
Al menos uno por gato y, a ser posible, alguno más en distintas zonas de la casa.
¿Cuándo cambio el rascador?
Cuando la cuerda o el cartón estén muy deshilachados o desgastados. Muchos postes permiten cambiar solo la cuerda.
¿Por qué mi gato ignora el rascador nuevo?
Puede que no esté en el sitio adecuado, que sea inestable o que no le guste el material. Prueba a moverlo y a usar hierba gatera.