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Dos consolas, los mismos juegos
Lo primero que conviene saber es que Xbox Series S y Xbox Series X juegan a los mismos juegos. Cualquier juego de la generación actual de Xbox funciona en las dos, y ambas son compatibles con buena parte del catálogo de Xbox One y con juegos anteriores. También comparten el mismo mando, la misma tienda y el mismo servicio de suscripción, Game Pass.
La diferencia está en cómo se ven esos juegos, en cuánto espacio hay para instalarlos y en si puedes usar juegos en disco. Elegir bien depende sobre todo de tu tele y de cómo compras los juegos.
Rendimiento y resolución
La Series X es la más potente. Microsoft la diseñó para jugar en 4K, con modos de hasta 120 imágenes por segundo en los juegos que lo permiten. Su procesador gráfico tiene unos 12 teraflops y cuenta con 16 GB de memoria.
La Series S apunta a 1440p, también con hasta 120 imágenes por segundo en juegos compatibles, con unos 4 teraflops y 10 GB de memoria. En la práctica, muchos juegos se ven a menos resolución y con algunos efectos gráficos rebajados frente a la Series X.
¿Se nota? Depende de la pantalla:
- Con una tele 4K grande, la Series X saca claramente más partido a la imagen.
- Con un monitor o una tele Full HD, la diferencia es mucho menor y la Series S cumple de sobra.
- Si tu tele no admite 120 Hz, no aprovecharás los modos de alta frecuencia en ninguna de las dos.
Almacenamiento: el punto débil de la Series S
Los juegos actuales ocupan mucho, y aquí está la diferencia más práctica. La Series S se vende con 512 GB o con 1 TB según la versión, y la Series X con 1 TB o más. Parte de ese espacio lo reserva el sistema, así que el disponible es menor que la cifra anunciada.
Con 512 GB caben pocos juegos grandes a la vez. Si juegas con Game Pass y te gusta probar muchos títulos, acabarás borrando e instalando con frecuencia. Hay dos formas de ampliarlo:
- Tarjeta de expansión oficial, que se conecta detrás de la consola y ofrece el mismo rendimiento que el SSD interno. Es la única opción para ejecutar juegos de Series X|S desde fuera.
- Disco duro o SSD externo USB, más barato, útil para guardar juegos y para jugar a títulos de generaciones anteriores, pero no para ejecutar los juegos optimizados para Series X|S.
Lector de discos: físico o digital
La Series S no tiene lector de discos: todos los juegos se compran en formato digital. La Series X tradicional sí lo tiene, aunque Microsoft también ha lanzado versiones de Series X sin lector. Si sueles comprar juegos de segunda mano, prestarlos o aprovechar ofertas en formato físico, necesitas un modelo con lector.
El lector también sirve para reproducir películas en disco, algo que a algunas personas les sigue interesando para el salón.
Tamaño, ruido y lugar en el salón
La Series S es mucho más pequeña y ligera, fácil de colocar en un mueble de tele o de llevar de una casa a otra. La Series X es un bloque más grande que necesita espacio a su alrededor para ventilar bien. Las dos son relativamente silenciosas en uso normal, pero conviene no encajonarlas en un mueble cerrado.
Para quién es cada una
Xbox Series S encaja si:
- Juegas sobre todo con Game Pass y no te importa el formato digital.
- Tienes una tele Full HD o un monitor, o es una segunda consola para otra habitación.
- Quieres la forma más sencilla de entrar en la generación actual.
Xbox Series X encaja si:
- Tienes una tele 4K y quieres la mejor imagen posible.
- Compras juegos en disco o quieres reproducir películas.
- Instalas muchos juegos a la vez y no quieres gestionar el espacio a menudo.
Game Pass y el coste a largo plazo
Al decidir, no mires solo la consola. Si vas a jugar sobre todo con una suscripción como Game Pass, el formato digital de la Series S no es un inconveniente, pero necesitarás espacio para instalar muchos juegos. Si prefieres comprar pocos juegos y quedártelos, el formato físico de la Series X permite revenderlos o prestarlos. Suma también el almacenamiento extra, un segundo mando y, si hace falta, unos auriculares: es lo que de verdad vas a gastar.
El mando y los accesorios
Las dos usan el mismo mando inalámbrico, que también funciona en PC con Windows. Por defecto se alimenta con pilas AA, así que muchos jugadores optan por un kit de batería recargable para no depender de ellas. Si vas a jugar con otra persona, un segundo mando es la primera compra.
El mando oficial de Microsoft para Xbox Series X|S, Xbox One y PC con Windows, en color negro y con cable USB-C incluido.
Batería recargable oficial para el mando de Xbox con cable USB-C. Se carga por completo en menos de 4 horas según el fabricante.
En resumen
Si tienes una tele 4K, compras juegos en disco o instalas muchos a la vez, la Series X es la consola completa. Si juegas con Game Pass, tu pantalla no es 4K o buscas una consola compacta, la Series S cumple y deja margen para ampliar el almacenamiento más adelante. Más accesorios en Xbox y en las guías.
¿Los juegos de Series X funcionan en Series S?
Sí. Los juegos de la generación actual funcionan en las dos consolas; la Series S los ejecuta con menos resolución y, a veces, con efectos gráficos rebajados.
¿Puedo poner un disco USB a la Series S?
Sí, para guardar juegos y jugar a títulos de Xbox One y anteriores. Para ejecutar juegos optimizados para Series X|S necesitas el almacenamiento interno o la tarjeta de expansión oficial.
¿Necesito una tele de 120 Hz?
Solo si quieres aprovechar los modos de alta frecuencia de algunos juegos. Con una tele de 60 Hz las dos consolas funcionan sin problema.
¿El mando de Xbox One sirve en Series X|S?
Sí, los mandos de Xbox One son compatibles con Xbox Series X y Series S.