Por qué es tan importante
Una cafetera superautomática muele, prepara y en muchos casos calienta la leche. En su interior se acumulan restos de café, aceites, cal y leche. Sin limpieza, el café sabe amargo o rancio, la leche puede estropearse en los conductos y la cafetera acaba averiándose. Un mantenimiento sencillo y constante alarga mucho su vida.
Consulta siempre el manual de tu modelo: cada fabricante indica sus propios programas y productos.
Cada día
- Vacía el cajón de posos y la bandeja de goteo. Lávalos con agua.
- Cambia el agua del depósito. No dejes agua estancada de un día para otro.
- Limpia el sistema de leche después de usarlo. Muchas cafeteras tienen un programa de aclarado automático. Si usas una jarra de leche, lávala y guarda la leche en la nevera.
- Pasa un paño por la salida de café y el exterior.
Cada semana
- Saca y aclara la unidad de infusión si tu cafetera permite extraerla. Lávala solo con agua, sin jabón, y déjala secar antes de volver a colocarla.
- Limpia a fondo el sistema de leche: desmonta las piezas y lávalas con agua caliente.
- Revisa la zona donde va la unidad de infusión y retira los restos de café con un pincel o una aspiradora pequeña.
Cada mes, o según indique la cafetera
- Programa de limpieza con pastillas: elimina los aceites del café en los conductos internos.
- Limpieza del circuito de leche con el producto específico.
- Revisa el depósito de granos: límpialo con un paño seco para eliminar los aceites acumulados.
Descalcificación
La cal es el enemigo número uno de las cafeteras. Reduce la temperatura, obstruye conductos y daña componentes.
- La cafetera suele avisar cuando necesita descalcificarse. Haz caso a ese aviso.
- Usa el descalcificador recomendado por el fabricante. El vinagre puede dañar algunas piezas y no se recomienda en muchas superautomáticas.
- Configura la dureza del agua de tu zona en la cafetera: así calculará cuándo descalcificar.
- Un filtro de agua en el depósito reduce la cal y alarga el tiempo entre descalcificaciones. Cámbialo cuando toque.
El molinillo
- No uses café caramelizado, aromatizado o muy aceitoso: puede atascar el molinillo.
- No laves el molinillo con agua.
- Si notas que el café sale más irregular, consulta el manual sobre la limpieza del molinillo o pide un servicio técnico.
Señales de que necesita atención
- El café sale más frío o más despacio.
- Sabe más amargo o rancio.
- La leche sale con poca espuma o con olor.
- Aparecen restos de agua o café donde no debería.
Errores frecuentes
- No limpiar el sistema de leche a diario.
- Ignorar los avisos de descalcificación.
- Lavar la unidad de infusión con jabón o en el lavavajillas si el fabricante no lo permite.
- Usar productos de limpieza no recomendados.
Si te vas de vacaciones
Antes de irte, vacía el depósito de agua, el cajón de posos y la bandeja, retira los granos del depósito y guárdalos bien cerrados, y limpia el sistema de leche. Deja la cafetera seca y con las piezas desmontables abiertas para que se aireen. A la vuelta, haz un par de aclarados antes de preparar el primer café.
En resumen
Vacía posos y bandeja y limpia la leche a diario; aclara la unidad de infusión cada semana; usa las pastillas de limpieza y descalcifica cuando la cafetera lo pida, con productos recomendados. Más en limpieza de cafeteras.
¿Qué pasa si no descalcifico nunca?
La cal se acumula, el café sale peor y la cafetera puede averiarse. Muchas averías por cal no están cubiertas por la garantía.
¿Puedo usar productos genéricos?
Algunos funcionan, pero conviene usar los que recomienda el fabricante para no dañar la cafetera ni perder la garantía.
¿Por qué el café sale aguado de repente?
Puede deberse a la molienda, a la cantidad de café configurada o a una unidad de infusión sucia. Limpia la unidad y revisa los ajustes.