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Por qué a muchos gatos les cuesta beber
Los gatos descienden de animales del desierto que obtenían buena parte del agua de sus presas. Por eso muchos gatos domésticos tienen poca sensación de sed y beben menos de lo que necesitan, sobre todo si comen solo pienso seco. Beber poco se relaciona con problemas urinarios, una de las consultas más habituales en el veterinario.
Muchos gatos, además, prefieren el agua en movimiento. Es frecuente verlos beber del grifo o meter la pata en el vaso antes de beber. Las fuentes para gatos aprovechan esta preferencia: mantienen el agua circulando y filtrada para hacerla más atractiva.
Cuándo merece la pena una fuente
No todos los gatos la necesitan, pero suele ser una buena idea en estos casos:
- Gatos que beben muy poco o que comen sobre todo pienso seco.
- Gatos que piden agua del grifo o juegan con el agua del cuenco.
- Gatos con antecedentes de problemas urinarios, siempre siguiendo las indicaciones del veterinario.
- Casas con varios gatos, porque una fuente grande ofrece agua fresca a todos.
Si tu gato bebe bien de un cuenco, no hace falta cambiar nada. Una fuente es una ayuda, no una obligación.
Tipos de fuentes
Por el tipo de flujo
- Cascada o grifo: un chorro fino que cae desde arriba. Atrae a los gatos que buscan agua corriente.
- Flor o burbujeo: el agua sale suavemente por la parte superior y resbala por la superficie. Hay modelos con varias configuraciones.
- Superficie en movimiento: el agua circula en una bandeja amplia, ideal para gatos a los que no les gusta que los bigotes toquen los bordes.
Por el material
- Plástico: ligero y económico, pero se raya con el tiempo y en las rayas se acumula suciedad.
- Acero inoxidable: higiénico, duradero y fácil de limpiar.
- Cerámica: pesada y estable, también muy higiénica, aunque puede romperse si se cae.
Por la alimentación
La mayoría se enchufan a la red. Algunas funcionan con batería o tienen bombas inalámbricas, más cómodas para colocar lejos de un enchufe, pero hay que recargarlas.
Qué mirar al comprarla
- Capacidad. Una fuente de mayor capacidad necesita rellenarse menos a menudo, pero el agua debe cambiarse igualmente con frecuencia.
- Ruido de la bomba. Una bomba ruidosa puede asustar al gato y molestar por la noche. Busca modelos descritos como silenciosos y mantén siempre el nivel de agua por encima del mínimo.
- Filtros. La mayoría incluyen filtros que retienen pelos y restos. Comprueba que los recambios sean fáciles de encontrar y cada cuánto hay que cambiarlos.
- Facilidad de desmontaje. Cuantas menos piezas y recovecos, más fácil será limpiarla a fondo.
- Apta para lavavajillas. Algunas piezas lo admiten, lo que ahorra mucho trabajo.
- Estabilidad. Una base ancha y pesada evita vuelcos si el gato apoya las patas.
Un ejemplo que hemos analizado
La fuente con forma de flor de Catit es una de las más populares. Tiene 3 litros de capacidad y tres configuraciones de flujo para adaptarse a las preferencias del gato. Es una ficha elaborada por la Redacción con los datos del fabricante: no hemos probado el producto.
Fuente de agua para gatos de 3 litros con tres configuraciones de flujo, que anima a beber más.
Cómo limpiarla bien
Una fuente sucia es peor que un cuenco limpio. Sigue esta rutina orientativa y adáptala a las instrucciones del fabricante:
- A diario: revisa el nivel de agua y retira pelos o restos de comida de la superficie.
- Cada pocos días: cambia el agua por completo.
- Cada semana, aproximadamente: desenchufa la fuente, desmóntala y lava todas las piezas con agua caliente y jabón suave. Aclara muy bien.
- La bomba: ábrela y limpia el rotor con un cepillo pequeño, porque ahí se acumulan pelos que la vuelven ruidosa.
- El filtro: cámbialo con la frecuencia que indique el fabricante, o antes si se ve muy sucio.
Si aparece una capa viscosa en las paredes, son bacterias: no basta con rellenar, hay que frotar.
Dónde colocarla
- Lejos del arenero. A los gatos no les gusta beber cerca de donde hacen sus necesidades.
- Separada de la comida. Muchos gatos prefieren el agua en un sitio distinto al del comedero.
- En un lugar tranquilo, sin paso constante de personas.
- Cerca de un enchufe, si es eléctrica, con el cable protegido para que el gato no lo muerda.
Si en casa también hay perro, existen fuentes de mayor tamaño pensadas para ellos, como esta de TRIXIE, también analizada a partir de los datos del fabricante.
Fuente de cerámica y acero inoxidable con capacidad de 8 litros y agua en movimiento, para perros.
Aunque tengas una fuente, es buena idea mantener algún cuenco de agua adicional en otra zona de la casa. Encontrarás más productos en gatos y en alimentación para mascotas.
Otras formas de que beba más
- Incluye comida húmeda en su dieta, que aporta mucha agua.
- Coloca varios puntos de agua por la casa.
- Usa cuencos anchos en los que no rocen los bigotes.
- Cambia el agua a menudo para que esté siempre fresca.
En resumen
Una fuente para gatos merece la pena si tu gato bebe poco, busca el grifo o tiene antecedentes urinarios. Elige una fácil de desmontar, silenciosa, con filtros fáciles de conseguir y de un material higiénico, colócala lejos del arenero y límpiala con regularidad.
¿Cada cuánto hay que cambiar el filtro de la fuente?
Depende del modelo y del número de gatos. Sigue las indicaciones del fabricante y cámbialo antes si se ve sucio.
¿La fuente puede funcionar sin agua?
No conviene. Si el nivel baja demasiado, la bomba puede hacer ruido o estropearse. Revisa el nivel a diario.
¿Mi gato no usa la fuente, qué hago?
Prueba a cambiarla de sitio, a usar otro tipo de flujo o a dejarla apagada unos días para que se acostumbre. Mantén también un cuenco de agua.
¿Sirve una fuente para perros?
Sí, existen fuentes para perros, normalmente más grandes. Lo importante es elegir la capacidad adecuada a su tamaño.