No hay un material perfecto
Cada material de menaje tiene virtudes y defectos. Lo práctico es combinar dos o tres según lo que cocinas. Antes de comprar, comprueba que sean compatibles con tu cocina: las placas de inducción necesitan fondos que reaccionen al imán.
Antiadherente
Las sartenes con revestimiento antiadherente impiden que los alimentos se peguen. Son las más cómodas para huevos, tortillas, pescado y crepes, y permiten cocinar con poco aceite.
- Ventajas: fáciles de usar y limpiar.
- Inconvenientes: el revestimiento se desgasta con el tiempo. No le gustan los utensilios metálicos ni el fuego muy fuerte en vacío.
- Cuidados: espátulas de madera o silicona, lavado a mano con esponja suave y calor moderado.
Cuando el revestimiento esté rayado o los alimentos empiecen a pegarse, es momento de cambiarla.
Acero inoxidable
Resistente, duradero y apto para casi todo. Ideal para dorar carnes, hacer salsas, guisos y caldos.
- Ventajas: prácticamente indestructible, admite utensilios metálicos y lavavajillas.
- Inconvenientes: los alimentos se pegan si no se precalienta bien con aceite.
- Truco: calienta la sartén, añade el aceite y espera a que esté caliente antes de poner el alimento. Al principio se pegará; cuando esté dorado, se soltará solo.
Busca fondos gruesos o con varias capas, que reparten mejor el calor.
Hierro fundido y acero al carbono
Pesadas y muy resistentes. Retienen muchísimo el calor, perfectas para carnes a la plancha, sellar y cocinar al horno.
- Ventajas: duran generaciones y mejoran con el uso.
- Inconvenientes: pesan, necesitan cuidados para evitar el óxido y no conviene dejarlas en remojo.
- Cuidados: secarlas bien tras lavarlas y aplicar una capa fina de aceite de vez en cuando.
Las de hierro fundido esmaltado no necesitan esos cuidados y son ideales para guisos lentos.
Aluminio
Ligero y buen conductor del calor. Muchas sartenes antiadherentes tienen base de aluminio. Las ollas de aluminio sin recubrimiento son baratas, pero pueden reaccionar con alimentos muy ácidos.
Ollas a presión
Reducen mucho el tiempo de cocción de legumbres, guisos y caldos, lo que también ahorra energía. Revisa las juntas y válvulas de vez en cuando y sigue siempre las instrucciones de seguridad del fabricante.
Un menaje básico que cubre casi todo
- Una sartén antiadherente mediana para el día a día.
- Una sartén de acero inoxidable o de hierro para dorar y plancha.
- Una olla grande para pasta, caldos y guisos.
- Un cazo para salsas, leche o cocer huevos.
- Una olla a presión si cocinas legumbres a menudo.
Es mejor pocas piezas buenas que un juego enorme de piezas mediocres.
Compatibilidad con inducción
Comprueba el símbolo de inducción en la base o en el embalaje. Un truco: si un imán se pega con fuerza al fondo, funcionará. El diámetro de la base debería coincidir con el de la zona de la placa.
Errores que acortan la vida del menaje
- Calentar una sartén antiadherente vacía a fuego máximo. El revestimiento se degrada.
- Usar estropajos metálicos en superficies delicadas.
- Guardar las sartenes apiladas sin protección: se rayan entre sí. Un paño o un protector entre ellas evita marcas.
- Dejar el hierro en remojo: aparece óxido en pocas horas.
- Usar una olla demasiado pequeña para el fuego: las llamas que suben por los lados queman las asas y desperdician energía.
En resumen
Antiadherente para lo delicado, inoxidable o hierro para dorar, una buena olla grande y un cazo. Cuida cada material como necesita y te durarán muchos años. Más en cocina.
¿Las sartenes antiadherentes son seguras?
Usadas correctamente, sin sobrecalentarlas en vacío y cambiándolas cuando el revestimiento se deteriora, se consideran seguras para el uso doméstico.
¿Se pueden meter en el lavavajillas?
Depende del material y del fabricante. El acero inoxidable suele aguantar bien; las antiadherentes y el hierro, mejor a mano.
¿Por qué se tuerce el fondo de las sartenes?
Por cambios bruscos de temperatura, como meterla caliente bajo el grifo. Deja que se enfríe un poco antes de lavarla.